Acción y Meditación

Acción y Meditación.Meditación no es más que la consciencia del momento presente y de lo que en él habita. ¿Por qué del presente? Porque la mente nos condiciona llevándonos al pasado o al futuro, especula proyectándonos en el tiempo… generando miedos, deseos e insatisfacción. Debido a ello nos saca del único lugar donde es posible disfrutar, ser felices, vivir en plenitud y desarrollarnos: El Presente.

Muchos creen que “meditar” es solo sentarse en la posición del loto sin hacer nada, prender un sahumerio y decir om repetidamente, pero no es así. Meditación es consciencia, atención y vigilancia hacia lo que es, evitando el constante “juicio mental” tanto en el campo subjetivo como en el objetivo del ser.

Hay meditaciones pasivas y activas, si bien la meditación pasiva nos permite ser más introspectivos con nuestra naturaleza interior (pensamientos, sentimientos y planosAcción y Meditación_Carcajadas internos del ser) uno también puede meditar en plena acción. ¿Cómo? Enfocando toda la atención en lo que estamos haciendo y en lo que el momento presente nos trae. Cuando logramos enfocar toda la atención en el presente estamos meditando, pues los desfases temporales generados por la mente no pueden existir y nuestra energía no es consumida en proyecciones, especulaciones, temores o divisiones. Podríamos decir que cuando estamos totalmente imbuidos en el presente la mente desaparece. Un buen ejemplo es cuando estallamos en una enorme carcajada ¿Dónde está la mente ahí?

Dos mentes

La mayoría de las personas mientras hacen algo piensan en otra cosa, están todo el tiempo divididos del presente. Como decían los antiguos maestros debemos aprender a hacer las cosas con “una sola mente” no con dos. La mayoría hace algo y a su vez piensa en otra cosa: “No veo la hora de irme”, “Si estuviera fulano sería feliz”, “Esto no debería pasarme a mí”, “Detesto este trabajo”, etc…

Siempre actuamos con “dos mentes” y así siempre estamos divididos de lo que es, así nos mantenemos negando lo que es por lo que nos gustaría que fuera. Pero en realidad cuando logramos concentrar la totalidad de nuestra energía en el presente la mente desaparece (no hay juicio). Mientras más espacios de “no-mente” generemos, más posibilidades de liberación podremos encontrar.

Por eso concentrar toda la atención en el presente es un excelente ejercicio, hazlo tantas veces como sea necesario e intentar hacer todo con la máxima consciencia. Este proceso es gradual, se asemeja a la doma de un potro salvaje. Así aprendemos a usar la mente como una herramienta y ya no quedamos esclavos de su fluctuante naturaleza. Una mente descontrolada es destructiva, ya que toma posesión sobre nosotros y nos envuelve en sus telarañas consumiendo toda nuestra energía. Una mente controlada es un sirviente, una herramienta muy poderosa que potencia el crecimiento.

Buda decía: “nada puede dañarnos tanto como nuestra propia mente descontrolada y nada puede beneficiarnos tanto como nuestra propia mente bajo control”.

Consciencia del cuerpo

Otro punto importante que nos ancla al presente es la consciencia del cuerpo. Cuando logramos percibir nuestro cuerpo en plena presencia también estamos meditando. Por ejemplo una persona que ama la danza, el canto, la actuación, la investigación, etc. encuentra ahí su espacio de liberación ¿Por qué? Porque está totalmente imbuido en el presente con lo que hace. Es por esto que cuando hacemos algo que disfrutamos, es mucho más simple encontrar plenitud… porque es más fácil permanecer intensos en el presente, que es una forma de meditar y librarse de la mente. Pero cuando nos toca hacer aquello que nos cuesta (ya que ciertas situaciones implicarán el uso de la voluntad) uno igual puede tomar consciencia del presente, evitar quejas y concentrar toda la energía en lo que llega. Así transformaremos nuestra realidad en mayor o menor medida, sea agradable o no. Obvio que en el margen que podamos hacer de nuestra vida algo agradable, será más sencillo armonizarnos.

Un ejemplo práctico sería si voy a hacer la comida, entonces tomo consciencia Acción y Meditación_cocinando consciente.de los colores de los alimentos, de los aromas, de el modo en el que los corto, del vapor de agua, de los ruidos en la cocción, la sensación de nuestras manos en el agua y a su vez la consciencia del cuerpo. Todo esto con la menor cantidad de juicio mental, calificaciones o etiquetas. Ahí estamos meditando en plena acción, estamos generando plena consciencia de nuestros actos y de lo que sucede. Y así, la mente no encontrará lugar donde inyectar sus divisiones y problemas… solo la utilizarás como herramienta, sin que te utilice.

Complementos

Cabe destacar que la meditación se complementa y se torna mucho más simple cuando cumplimos con determinados aspectos, como una buena conducta, un equilibrado uso de los sentidos, desapego, una buena salud y una cierta cuota de auto-control. Así es mucho más fácil avanzar en este campo y alcanzar sus frutos.

Forjar la “Presencia” es un excelente ejercicio para esta etapa acelerada de la humanidad. Hay que romper con la idea de que meditar es solo un método pasivo. Para las naturalezas más activas esto vendrá de maravilla, ya que pueden dar un giro a su energía y transformarse. Pero como todo ejercicio, esto implica esfuerzo, constancia y dedicación… da lo mejor sin tanto idealismo. Con el tiempo sus resultados son increíbles.

Por Sivael
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