Éxito y fracaso, dos ideas que conviene cuestionar

Éxito y fracaso, dos ideas que conviene cuestionar-Viaje Hacia si MismoEstamos inmersos en un sistema que se apoya casi exclusivamente en las apariencias.
Tendemos a juzgar con mucha rapidez y a sacar conclusiones tan veloces
como incompletas de casi todo.

Pareciera que el ser humano se siente más cómodo así, clasificando, prejuzgando de acuerdo a lo que puede percibir. Nos dejamos llevar por lo que nos parece que la gente es y mucho de esto tiene que ver con cómo se visten, qué música escuchan, qué marca de zapatos calzan, si tiene tal o cual smartphone. También nos suele interesar, a la hora de sacar conclusiones, si las personas practican deportes, cuáles y con qué maestros, adónde se fue de viaje el año anterior y si tienen casa propia o alquilan.

Nosotros mismos, íntimamente, nos sentimos mejor si manejamos un auto último modelo que un modesto modelo 95; quizá en parte se deba a que nos miran diferente y a que la autovaloración se establece en estos estándares adquiridos. Sí, adquiridos, no propios, ya que desde niños estamos envueltos en una dinámica de valores en la que ser exitoso depende de cuánto tengamos.

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Una vida exitosa es una vida con significado _ Dalai Lama

Una vida exitosa en una vida con significado _ Dalai Lama-Viaje Hacia Si Mismo

Sirve a los demás lo más posible, por lo menos, no lastimes a los demás,
eso es una vida significativa, una vida exitosa.

Nuestro lapso de vida son 100 años,
hay que utilizarlos para generar más sonrisas, más amigos.
Entonces la vida de ese individuo es una vida exitosa.

Si la vida de la persona crea sospecha y miedo, no es una vida exitosa.
No importa si es rico o poderoso o si uno es pobre,
si tiene muchos amigos, amigos con plena confianza.

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Dieta de la Felicidad

Dieta de la Felicidad-Viaje Hacia Si MismoEstamos empeñados en hacer dietas para encontrarnos mejor.
Para ser más.
Más guapos, más delgados, más atractivos,
más sugerentes, más ligados a la moda, más y más y más…

Dietas que van dirigidas al cuerpo, que adelgazan la impotencia y que estrechan los complejos. Y están bien en cuanto nos permiten estar más a gusto con nosotros mismos, en una imagen más acomodada a nuestros deseos y con un aspecto más afín a lo que anhelamos.

Sin embargo, ninguna dieta comprime los prejuicios, las inseguridades, los miedos, ni los fantasmas de la mente. Por eso, deberíamos inventar una dieta para el alma. Un régimen que fuese dirigido, expresamente, al núcleo de nuestros pesares. Qué tuviese como misión arrojar a la basura lo que nos inmoviliza y nos sitúa al margen de la acción.

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La ley del desapego ¿Qué nos enseña el budismo?

La ley del desapego-Qué nos enseña el budismo-Viaje Hacia si MismoUn turista americano fue a El Cairo, con el único objetivo de visitar a un famoso sabio.
El turista se sorprendió al ver que el sabio vivía en un cuarto muy simple y lleno de libros.
Las únicas piezas de mobiliario eran una cama, una mesa y un banco.

– ¿Dónde están sus muebles? – preguntó el turista.
Y el sabio también preguntó: – ¿Y dónde están los suyos?

– ¿Los míos? – se sorprendió el turista -¡Pero si yo estoy aquí solamente de paso!
Yo también… – concluyó el sabio.

Esta fábula representa a la perfección uno de los pilares del budismo, filosofía de la cual ha bebido en los últimos tiempos la Psicología, el desapego, que se convierte en una de las principales vías para alcanzar la tranquilidad espiritual, el bienestar y la felicidad. No obstante, también es uno de los mandamientos más difíciles de seguir.

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“Dejar de sufrir por las opiniones de los demás”

Dejar de sufrir por las opiniones de los demás-Thich Nhat Hanh-Viaje Hacia Si Mismo

Monje budista le enseña a una niña cómo dejar de sufrir por las opiniones de los demás.

La mayoría de las personas se guía por las presiones sociales: somos animales políticos y el colectivo resuena en nuestro interior. Esto es algo natural, siendo parte de una especie cableada para buscar la aprobación y la seguridad que brindan los signos de confort social: las sonrisas, los asentimientos, los gestos de simpatía. Sin embargo, esto a veces nos puede llevar a un infierno interno o a una parálisis enajenante en la que nuestros actos y pensamientos son determinados por nuestra preocupación por cómo serán recibidos por los demás.

En una conferencia con el monje budista vietnamita Thich Nhat Hanh, una niña se atrevió a preguntarle sobre la enorme influencia que los demás ejercen en nuestra vida psíquica.

“Cuando alguien habla bien de mí me siento feliz, cuando alguien habla mal de mí me siento infeliz”. Esto es problemático porque nos deja como veletas de las opiniones externas y nos hace completamente dependientes de factores que no podemos controlar.

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¿Por qué la justificación te hace infeliz?

Nos pasamos media vida dando argumentos para justificar nuestras acciones: lo que hacemos ¿Por qué la justificación te hace infeliz - Viaje Hacia Si Mismomal, lo que hacemos bien, lo que hacemos sin pensar, incluso lo que hacemos habiéndolo meditado mucho. Necesitamos demostrar a los demás (o a nosotros mismos) que lo que hemos hecho tiene un motivo racional y lógico, lo cual lo convierte en correcto (aparentemente).

Pero si te paras a pensar, te darás cuenta que la mayoría de cosas a las que intentas encontrar una justificación, por definición no la tienen porque han sido fruto de un impulso o una emoción, ya que nos movemos básicamente a través de nuestros sentimientos, de lo que nos apetece, de lo que nos llama la atención, de lo que nos llena o nos hace palpitar el corazón. Entonces, ¿por qué nos justificamos con largas y complicadas explicaciones?

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Evolutivamente Todas las personas que están en nuestra vida son espejos

Evolutivamente Todas las personas que están en nuestra vida son espejos_Viaje Hacia Si MismoCuando nos relacionamos con otra persona hace de espejo nuestro, pero.. nuestra ceguera nos hace sentir que, lo que sentimos y vivimos es porque los  otros nos lo trasladan.

Y no es así.. es una forma y una oportunidad de conocernos a nosotros mismos, vivenciarnos a través de otros.

Si la otra persona nos da su opinión sobre algo que hemos hecho, si no creemos en nosotros, su opinión nos parecerá un juicio y si encima no nos valoramos incluso dudaremos de lo que hemos hecho.

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Saboteadores

Saboteadores_viajehaciasimismo.wordpress.comHola amigos hoy vamos a tocar un tema muy interesante, saboteadores internos y externos, cuando tú te procuras unas metas, unos objetivos en cada área de tu vida . Cuando pones todo tu empeño para lograr esas metas y objetivo es que internamente te preparaste para ello, estas consciente de lo quieres para tu vida, que te pueden tomar meses o años pues es tu competencia y empuje, la actitud y aptitud que le pongas a eso; pero a medida que comienzas a avanzar hacia el éxito, notas unas series de obstáculos que demoran o detienen el avance, pueden ser factores internos o externos.

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La fórmula del Amor _ Kai Luz de Sirio

La fórmula del Amor _ Kai Luz de Sirio_00Sufrimos porque hemos olvidado que tenemos un Plan. Que todo lo que ocurre lo elegimos antes de encarnar de una forma cuidadosa, amorosa y meticulosa.

Sufrimos porque hemos olvidado que nada ocurre al azar, que nada es un error.

Sufrimos porque hemos olvidado que nuestro deber es vivir en la humildad, reconociendo las enseñanzas de cada paso del camino.

Sufrimos porque hemos olvidado que aquello que nos impulsa en cada encarnación es una búsqueda incansable del reencuentro con lo esencial, con el Amor, con la Divinidad y la Luz.

En cada encarnación nos fuimos olvidando un poco más de aquel origen amoroso, sabio y eterno.

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La Mujer Masai

La Mujer Masai-44Viajé a Kenya, con ganas de ver el gran parque de Masai Mara, con todos sus animales salvajes, las manadas de ñus y los elefantes, el galope de las jirafas y los antílopes, el refugio de los leones…

Encontré una cabeza muy bonita, llena de adornos en las orejas y en el cuello, aunque con muy poco pelo, de una mujer que pertenecía a la tribu de los masai, y allí me quedé. Vivía en una choza construida con excrementos de vaca y de paja, y en las noches frías encendían una hoguera.

Su marido, un guerrero masai, había vuelto de la guerra. Volvió, sano y salvo, al poblado donde vivía con su mujer. Antes de su partida, la amaba mucho, pero la guerra le había cambiado. Los horrores que había visto lo habían convertido en un hombre triste y amargado. Su mujer solía llorar desconsolada, porque ya ni siquiera la miraba, casi ni le hablaba, le resultaba completamente indiferente. Solo tenía para ella gruñidos y gestos bruscos. Pero la mujer seguía amándolo, y, desesperada, un día fue en busca de un adivino.

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